Chicas de los 80s
28 Oct
Cuando éramos chicas las de treinta y pico de hoy no teníamos Internet ni celular ni, a veces teléfono.
Jugábamos con muñecas hasta los 14 en role plays a ser mamis y Barbies, con los chicos del barrio y los cumpleaños no incluían grandes locaciones ni despliegues aparatosos o costosos alquileres.
Gran parte de la ilusión era el momento en que llegaba papá con el regalo “grande” de la fiesta o con la decoración de la torta de tu mamá.
Pero también teníamos las novelas.
Ni prohibidas ni supervisadas, estábamos gran parte del día a medida que crecíamos bajo el estímulo visual y cognitivo de las novelas para adultos.
Veronica Castro, Jeanette Rodrigues, Grecia Colmenares, Victoria Ruffo y quizás también Luisa Kuliok eran las referentes.
Ofreciendo modelos de mujer y de …heroínas.
Estas mujeres cantaban en principio muchas de las cortinas de inicio del programa, en un repertorio bastante trágico, clamando por ayuda y dando bastante pena.
En general eran mujeres pobres, casi analfabetas, rescatadas mágicamente gracias a su belleza por un ricachón con lo cual ellas accedían al mágico mundo del amor, el glamour, el poder económico y …se transformaban.
Rosa Salvaje pasaba de ser una marimacho lustrabotas a una dama de la sociedad.
Topacio, una especie de Tarzán femenina, evolucionaba en una especialista de la salud mental, prometida a uno de los médicos más prestigiosos de Caracas, y por supuesto recuperaba la vista.
Carlos Mata se enamoraba perdidamente de Cristina devenida artísticamente en Cristal tras un desfile, y ella, quien hoy sería una aspirante a modelo frustrada rechazada por las agencias por ser gordita, al final terminaba siendo la hija de la multimillonaria y maldita oerra de la historia.
Edipos cruzados, hijastros, cegueras temporales por traumas varios, hijos abandonados que terminaban enamorándose de la hermanastra, villanas que morían acribilladas a balazos o rociadas de ácido muriático.
La buena siempre lograba a través de su belleza y muy importante, de su castidad e inocencia, lograr el éxito social y también, la felicidad.
Soportaba como mártir, estoica, terribles tragedias, atentados, accidentes, manicomios y conventos, y siempre se ponía en último lugar. El amado estaba primero.
Ser mala no era nunca negocio.
Por eso no me extraña que hoy vaguemos eternamente en busca de ese tipo que mate por nosotras y pase cada prueba, que haya drama en nuestras vidas, que las villanas de nuestras vidas terminen pobres, feas y abandonadas.
Mientras lo hacemos, seguimos buscando la felicidad a través del llanto, porque si algo nos enseñaron es que no se puede esperar el final feliz sin sufrir penurias dramáticas como ellas lo hicieron.
Por mi parte, nunca ví el final de Rosa Salvaje porque ese día se nos cortó la luz.
Gracias You tube por cerrar mi historia. Ahora entendí todo.

Hoy es todo muy diferente, fijate nomás en engendros como Malparida, donde la protagonista es precisamente la villana, que no recibe su merecido sino que lo toma por su cuenta.
Soy 100% ochentosa, Cristal era lo más para mí, ni hablar de quinceañera
Y acá todos nos ponemos a cantar a viva voz queriendo imitar a Valeria Lynch…
Atormentada por amor, mujer dolor…
Nota del comentarista: tenía seis años cuando daban La Extraña Dama por las tardes de canal, y no lo veía porque quería sino porque había un solo televisor bajo el mando matriarcal.
tal cual. le regresaste a esa época. estoy por pensar que no es culpa de disney sino de las tv novelas!!
¡genial!
grazie!
De chica miraba alguna que otra novela de reojo, porque mi vieja y mi hermana mayor no se perdían una, pero no me gustaban mucho. Me aburría que fueran tan largas, y me aburría también el drama interminable, el llanto constante.
Pero con Rosa Salvaje me acuerdo que me había enganchado más (aunque, si me preguntás hoy, no sé ni de qué trataba), y también se cortó la luz en casa el día del final! Qué pasó, fue un blackout nacional??
sabes que si? creo que fue corte general jajajaja
Guty gracias!