La mujer de mi vida

9 Mar

Cómo dicen adiós las mujeres

1 Jan

Cómo dicen adiós las mujeres

By Quino

 

Feliz año!

yo, heroína

31 Dec

Si en algo colaboran las telenovelas, es en el armado de nuestras fantasías.

Alimentando nuestra neurosis diaria, fuera de la ficción de la televisión, en la realidad también tejemos nuestras propias novelas.

Hasta la más escéptica y racional de las mujeres siempre tiene un final feliz o una fantasía programada en su chip mental. Una situación donde sufriste una injusticia, un tipo que no te trató bien, alguien que hirió tus sentimientos; todos disparadores de lo que yo llamo la fantasía de la “vengadora”.

La venganza no entendida en un sentido destructivo sino más bien alentada por una sed de justicia.

El gran clásico de esta tipología y estoy bastante segura que encabeza el ranking es la del ex.

Siempre hay, entre la lista de ex que recorrieron nuestras vidas, uno al menos que te genera esa sed de venganza. Ese tipo que sentiste que “te arruinó la vida” o “te quitó la inocencia”. Por suerte saliste adelante y te sobrepusiste (o en eso estamos) pero, quién no fantaseó con volver a verlo, que te vea divina, más flaca que siempre y con un tipo claramente mejor que él, o enterarte que anda deprimido porque se dio cuenta que te perdió y que está súper arrepentido, emborrachándose de bar en bar para olvidarte. Es muy importante en este sentido el aporte de tus amigas: te van dando información “jugosa” sobre su estado, sobre la nueva novia, y siempre es fundamental que alimenten esta fantasía tergiversando, un poco por amistad, la cruda realidad a tu favor. Digamos que es una etapa de rehabilitación necesaria.

Que quede claro: no nos interesa volver con ese tipo, al menos por una cuestión de dignidad y no porque ya seamos inmunes; sino porque lo único que importa es que sufra arrepentido y que repita “Cómo la dejé ir?”

La otra es la justicia laboral. Que ese trabajo del cual huiste despavorida o te fueron, donde nadie confiaba en tus capacidades y no te ascendieron jamás a pesar de tus esfuerzos, vuelva a buscarte para ofrecerte el puesto de tu vida, arrepentidos de que no supieron valorarte. Una especie de “Secretaria Ejecutiva” versión porteña, digamos.

En cada una de estas fantasías, (y podría seguir enumerando) hay siempre un factor común: el arrepentimiento de un otro que no nos valoró lo suficiente.

Un otro que no vió, que no supo ver, que no se dio cuenta, que no quiso.

Creo que el gran problema no es ni ese tipo ni ese laburo: es más la falta de confianza en una misma y en el valor de ser quien somos, lo que alimenta estas fantasías. Una especie de proyección en otro de esa parte de una donde no nos gustamos ni nos queremos ni un poco. Donde nos echamos la culpa de lo que pasó.

En lo que respecta a mi, de un tiempo a esta parte puedo decir sinceramente un “Ojalá que le vaya bien” a ese ex al que antes le mandaba también muy sinceramente lo peor del universo y mis más oscuros deseos.

Esa cuota de resentimiento que quedaba, se terminó el día que me dí cuenta y pude sentir, que realmente el tipo se había perdido una gran oportunidad en la vida al perderme a mi.

Y cuando no me creo nada de estas afirmaciones de la autoestima, onda Osho, siempre me sirve pensar que yo soy la heroína de mi propia novela, donde ese tipo, al final, solo fue un actor invitado de temporada, un insignificante en la historia general, el capítulo 23 de 310.

 

 

buenas noticias

23 Dec

Muchos de ustedes ya saben, pero no podía dejar de compartirlo en mi blog. Desde el domingo pasado estoy escribiendo para Perfil Rouge, el site para mujeres de moda, deco, relaciones y todo lo que querés leer. Estoy muy contenta por eso! No podría haber recibido esa propuesta sin este blog que empecé hace un par de años como lugar de catarsis y que me trajo tantas alegrías.

Podrán leerme allí todos los domingos!

Los invito a pasar en http://rouge.perfil.com/

 

Gracias por compartir esto conmigo! Y muchas felicidades para todos en estas fiestas :)

CY

http://rouge.perfil.com/2011-12-18-882-chicas-de-los-ochenta-por-carla-york/

en la era de los ansiolíticos

2 Nov

Natalia, 37

“Otra vez sola, vagando por las calles de la ciudad, de noche un sábado, a altas horas. Pensé que nunca más me iba a pasar…otra vez transitar un duelo, el dolor, olvidar…tener que reconstruir.”

“La decisión fue solo tuya, como también la de dejar acumulados los platos sucios en la cocina” _ piensa mientras mira a la gente pasar a su lado, como antes, como siempre, sonríen, van al cine, salen. Solo que ahora todo se siente diferente. La persiguen, la acosan, complotan contra ella. Se escapa.

 

Patricia, 50

“La soledad a oscuras se siente más pesada, más densa, tanto que oprime el pecho y la respiración se acelera. Pero, esta vez, reconoces el terreno familiar. Estas ubicada en las mismas coordenadas. Te ubicaste solita en ese punto destructivo. Lo conocido de la repetición, y decidís que no.

Que vas a levantarte al sol, a tomar un té en el balcón.

Que vas a lavar los platos y dejar la cocina con olor a limpio.

Que te vas a bañar y que vas a salir a tomar algo con tu amiga.

Que el poder lo tenés vos. Que como dijo el médico: el control lo tenés vos”

 

Monica, 21

“No es el último tipo sobre la tierra, aunque hoy lo parezca. No es digno de vos, aunque sientas que es lo mas maravilloso que existe, es una mentira que hay que empezar a sentir real. Me obsesiono, lloro, me pongo parches de té helado para bajar la hinchazón de los ojos.”

 

Carla, 28

“Que ya creciste y te reconstruiste una vez y que aprendiste, que aunque tienta repetir la historia, te lo debes a vos misma. Creerte que sos poderosa. Y así de pronto, el ataque de pánico, cesa, aflorando la resiliance que llevás dentro, a la vez que se calma la respiración y el corazón no parece ya que está a punto de estallar y explotar”

 

Para todas ellas, recortando pensamientos y escritos durante sus ataques de pánico

 

Chicas de los 80s

28 Oct

Cuando éramos chicas las de treinta y pico de hoy no teníamos Internet ni celular ni, a veces teléfono.

Jugábamos con muñecas hasta los 14 en role plays a ser mamis y Barbies, con los chicos del barrio y los cumpleaños no incluían grandes locaciones ni despliegues aparatosos o costosos alquileres.

Gran parte de la ilusión era el momento en que llegaba papá con el regalo “grande” de la fiesta o con la decoración de la torta de tu mamá.

Pero también teníamos las novelas.

Ni prohibidas ni supervisadas, estábamos gran parte del día a medida que crecíamos  bajo el estímulo visual y cognitivo de las novelas  para adultos.

Veronica Castro, Jeanette Rodrigues, Grecia Colmenares, Victoria Ruffo y quizás también Luisa Kuliok eran las referentes.

Ofreciendo modelos de mujer y de …heroínas.

Estas mujeres cantaban en principio muchas de las cortinas de inicio del programa, en un repertorio bastante trágico, clamando por ayuda y dando bastante pena.

En general eran mujeres pobres, casi analfabetas, rescatadas mágicamente gracias a su belleza por un ricachón con lo cual ellas accedían al mágico mundo del amor, el glamour, el poder económico y …se transformaban.

Rosa Salvaje pasaba de ser una marimacho lustrabotas a una dama de la sociedad.

Topacio, una especie de Tarzán femenina, evolucionaba en una especialista de la salud mental, prometida a uno de los médicos más prestigiosos de Caracas, y por supuesto recuperaba la vista.

Carlos Mata se enamoraba perdidamente de Cristina devenida artísticamente en Cristal tras un desfile, y ella, quien hoy sería una aspirante a modelo frustrada rechazada por las agencias por ser gordita, al final terminaba siendo la hija de la multimillonaria y maldita oerra de la historia.

Edipos cruzados, hijastros, cegueras temporales por traumas varios, hijos abandonados que terminaban enamorándose de la hermanastra, villanas que morían acribilladas a balazos o rociadas de ácido muriático.

La buena siempre lograba a través de su belleza y muy importante, de su castidad e inocencia, lograr el éxito social y también, la felicidad.

Soportaba como mártir, estoica, terribles tragedias, atentados, accidentes, manicomios y conventos, y siempre se ponía en último lugar. El amado estaba primero.

Ser mala no era nunca negocio.

Por eso no me extraña que hoy vaguemos eternamente en busca de ese tipo que mate por nosotras y pase cada prueba, que haya drama en nuestras vidas, que las villanas de nuestras vidas terminen pobres, feas y abandonadas.

Mientras lo hacemos, seguimos buscando la felicidad a través del llanto, porque si algo nos enseñaron es que no se puede esperar el final feliz sin sufrir penurias dramáticas como ellas lo hicieron.

Por mi parte, nunca ví el final de Rosa Salvaje porque ese día se nos cortó la luz.

Gracias You tube por cerrar mi historia. Ahora entendí todo.

Fin

 

 

 

 

 

Chicas Toc – Primer parte

17 Oct

Luciana empezó hace más o menos unos 2 meses con una compulsión a las citas.

En una de ellas salió con un fetichista de los pies.

En otra le tocó un obsesivo de la limpieza.

También salió con un francés diplomático que volaba en helicópteros.

Se hizo amiga de un alemán (no daba porque el acento no le copaba nada y tenía “como los dientes demasiado cuadrados, sin forma” SIC)

Y en otra salió con un obsesivo por el trabajo que se interesaba más en su blackberry que en ella.

Finalmente anoche, (amo escuchar estas historias) era LA famosa tercer cita de concretar con un mexicano que conoció por Facebook.  El estaba en Buenos Aires por un mes, ella estaba disponible.

Lo que yo sabía era que este tipo estaba en el país por algo relacionado a la ONU, se hospedaba en el Hilton, era súper caballero y no la había abordado de una, sino que primero el miércoles la llevó a almorzar a un super restó, y después la invitó a un cocktail en el hotel.

De charla super agradable, inteligente, atractivo. Un diez.

Anoche era la primer salida informal. Para sorpresa de Lu la invitó a un recital, y tanta inversión en ella solo por, al fin y al cabo, llevarla a la cama, la motivaba mucho más ya que mostraba cierta galantería.

Por más que al final también te interesa solo terminar en la cama y nada más, (si chicos, también pensamos solo en eso) la libido se inclina a favor cuando el otro se hace desear.

Llegó al recital, vino con un ramo de rosas…y un collar de piedritas.

En toda la noche Lu no pudo dejar de mirar el collar de piedritas.

La invitaba con tragos, la hacía reir, la seducía….pero Lu no podía dejar de mirar el collar de piedritas.

 “Que se entienda bien: Era de esos collarcitos ochentosos que te llevabas de souvenir de las vacaciones de la costa, le faltaba la almeja…Super comprensible mi actitud…” se disculpaba Luciana.

Ni el recital ni las rosas ni el almuerzo pesaron más: la libido es incontrolable y la de Luciana estaba en números negativos.

Así terminó rápido la historia a las 5 de la mañana, con un mexicano furioso, un taxista divertido, muchas excusas de dolor de ovarios, y un block en facebook.

Terminaba el relato freak Luciana con el siguiente relato:

 ”Cierro esta época compulsiva con algunos aprendizajes: no solo no me gustan los obsesivos de los pies, la limpieza y el trabajo: también aprendí que yo misma soy una obsesiva asquerosa”

Agrego yo:

Y que nunca conviene salir en épocas de outlet: cualquier cosa termina siendo una baratija en oferta para tapar la soledad.

 

 

lo que nos dejó Disney a las mujeres y los hombres

10 Oct

decoradoras de interiores

5 Oct

Paula se separó hace medio año y es mi amiga hace más de 15.

La adoro con todo mi ser, son esas personas inimputables que todos tenemos, que no importa lo que hagan, siempre le perdonas todo; ella me perdona mi honestidad brutal, yo le perdono sus cuelgues periódicos.

Este último año después de muchos años de estabilidad en nuestras vidas, nuestros tiempos cambiaron.

Ella estaba en pareja hacía muchos años, yo sola por casi la misma cantidad de tiempo.

Paula se separó y yo me puse en pareja.

Yo me cambié de trabajo, de casa y de auto.

Pau tiró las paredes de su ex departamento, que heredó de su familia y al que poco le había hecho; se mudó y empezó la remodelación.

Solo le falta colocar el piso y vuelve a vivir en esa casa en breve, que del pasado solo conserva algunas paredes.

Yo empecé a pintar la casa nueva, comprar muebles nuevos, hacerla a mi gusto, y hacerla un lugar para dos, después de estar muy acostumbrada a vivir sola.

Es muy común que mientras lloramos por algo, me pase un mate y un comentario de decoración en el medio, todo junto.

 “Un mix entre elementos vintage con minimalistas es nuestra onda”

Paula se la pasa los findes saliendo, conociendo, buscando, divirtiéndose a veces y otra volviendo a casa sintiendo el vacío del duelo.

Yo le reprocho que no busque a un tipo a la altura de ella. Paula es hermosa, inteligente, profesional, cálida y buena persona. Sin embargo, a mis ojos se ve atraída por ejemplares que son poco para ella.

Obviamente peco de transmitirle mis cánones cuando ella es la que elige; pero es ella misma la que reconoce que no es lo que necesita.

Pau experimenta, se busca nuevamente, cuestiona su lugar, sus elecciones en el pasado, el modelo familiar.

Pau comienza a construir su nuevo futuro de a poco, avanzando, retrocediendo.

A veces siente que todo es posible, otras se hunde en la angustia y se acuesta temprano.

Después de hablar casi 2 horas hoy por teléfono, me quedé pensando:

No es nada casual que lo único que le falta terminar en su casa es el piso. Así como lo hace día a día, es fundamental una buena base donde construir de vuelta, para no terminar derribando paredes.

Construyendo nuestras casas mientras armamos nuestra vida, con toques modernos, tirando lo que ya no sirve, aunque cuidando de mechar algunos elementos antiguos como recordatorios de lo que vivimos.

 

 

tic tac

3 Oct

El viernes me junté con algunas amigas en casa.

Como suele ocurrir en estos casos, se sucedieron una serie de temas diversos sin ningún tipo de hilo, superpuestos, con gritos, con sinceridad brutal (algo que me encanta de ellas), caos total, entre wok, ensalada y té (en honor a mi amiga Sol que hace del té un culto total)

Recorrimos: historietas ocasionales son hombres varios, noviazgo, convivencias, proyectos laborales, retomar el gym, nuevas dietas, etc.

Que estabámos felices con nuestra vida tal cual hoy, independientes, sin hijos, con la posibilidad abierta de tomarnos un avión y empezar de nuevo en otro lado.

Al terminar la velada, ya cansadas y agotando el chusmerío, empezamos a abrir Facebook de gente totalmente intrascendente en nuestras vidas.

Así apareció el personaje “La Tía Lia”.

La tía Lia es soltera, en sus sesenta y pico. Usa trenzas, mitones hippies (SIC) y está aparentemente, totalmente chiflada.

El debate surgió entre Sol y Fer:

 Sol: “Vos querés terminar como la tía Lili?”

Fer: “me parece una loca linda”

Sol: “Todo bien, simpática, pero yo no quiero terminar así”

 

A cada paso la conversación tomó un rumbo inesperado: el modelo de mina grande, soltera, sin hijos.

Cada una de nosotras tenía un modelo de cómo iría a terminar, sola, sin familia.

El mío siempre fue el de una mujer que veía siempre deambulando en mi barrio anterior, con tapado de piel viejo, maquillada por demás y con los zapatos rotos.

El modelo de Sol era Normita, una obse llena de gatos y jarras de té.

El de Fer, la tía Lia.

El de Mery, un mix entre todos.

Todas teníamos un fantasma en el que encarnar el modelo de la soledad. Ninguna una mujer exitosa, realizada, con todo el tiempo del mundo. Todas mujeres, abandonadas, abstraídas en la locura o en la miseria absolutas.

Que se entienda bien: este fantasma como el peor escenario posible.

Y aunque todos los días trabajamos por ser exitosas cada una en lo suyo, soñamos con viajes, independencia y noches mundanas, al final ninguna de nosotras estaba muy lejos del  modelo de mamá, tanto, que nos dio vergüenza de nosotras mismas.

La soledad como una mujer loca, perdida, en un ambiente maloliente, de abandono total.

Fer tiró un “Los hombres tendrán también estos fantasmas?”

Sol contestó: “no importa las cagadas que ellos se manden, pueden tener hijos hasta los 80 años si quisieran y es más común que una mujer joven se enganche con un tipo 30 años mayor que viceversa, aún cuando no haya amor real”

Todas miramos a ese elemento al que nunca le habíamos prestado atención: el reloj.